Los Geranios son una de esas plantas que todos deseamos tener. Además de lo sencillo que resultan cuidarlos, sus variedades de flores combinarán perfectamente en nuestro jardín, en una maceta como centro de mesa, o en nuestro balcón para alegrarnos el día. En la presente entrada descubrirás todo lo relativo a su correcto plantaje y sus cuidados básicos.

Si eres un eterno amante de las flores y por alguna que otra razón nunca te has decidido a plantar tu propio jardín, te decimos que es más fácil de lo que crees. No necesitarás emplear extensos períodos de tiempo para que tus plantas se desarrollen saludablemente. Solo bastan un par de consejos para ilustrarte en este arte tan entretenido y, sobre todo, productivo.

¿Por qué plantar Geranios?

Suele ser una de las preguntas más recurrentes de los iniciados en la jardinería. Vemos una tras otra de jardineras que presumen de la flor que brota de esta maravillosa planta; pues no la han elegido solo porque sí, te  expondremos las características que la hacen la preferida de muchos:

  • Amplia paleta de colores: Quizás uno de los factores a tomar en cuenta que la hacen una planta predilecta. No solo querrás una planta que sea fácil de mantener, sino que al mismo tiempo produzca armonía con sus colores en tu jardín. Los principales colores son el rojo, blanco, amarillo, púrpura y muchos otros tonos secundarios de estos.
  • Altura máxima que alcanza: Es ideal para aquellos jardines estrechos pues solo llegan a medir hasta poco más de 30 centímetros. Por esta misma razón es que solemos verla plantados en macetas engalanado una escalera o una ventana con sus flores.
  • Olor característico: No solo sus flores despiden un agradable olor sino ¡también sus hojas! Aunque parezca increíble toda su estructura posee un olor cítrico característico que perfumará a todo tu jardín.
  • Propiedades medicinales: Seguramente habrás escuchado que alguno superó su malestar estomacal bebiendo infusiones de Geranio. Y es que sus dotes medicinales han sido aprovechados desde hace milenios por los hombres. No está de más que tengas un remedio natural en tu jardín por si se presenta una ligera molestia en el estómago.
  • Resistencia al frío: Algunas especies pueden superar heladas que descienden hasta menos de 10 centígrados de temperatura. Si habitas en una zona propensa a estas heladas, seguramente venderán únicamente esa especie. Esta presenta una variedad de colores tan amplia como sus parientes.

Plantaje de Geranios 

Ya enterado de todos los beneficios, ya estás totalmente listo para proceder a lo más importante, su cultivo. Considera los siguientes aspectos antes de que empieces a cavar el agujero:

1) Terreno: Son capaces de prosperar en zonas con la cantidad más precaria de nutrientes. Así que no te preocupes si no estás seguro de la calidad del terreno de tu jardín. Sin embrago, y como lo que queremos es que este crezca fuerte y saludable, mejor compra una bolsa de abono en tu vivero local.

2) Luz: Pueden recibir tanto la luz indirecta como directamente. Para prevenir altas soleadas durante el invierno lo más adecuado será situarlos en una zona en donde no le dé el sol hasta pasados las cuatro de la tarde.

3) Temperatura: Nuestro Geranio no podrá soportar temperaturas bajo cero. Si tu área local es propensa a ellas lamentablemente no podrás plantarlo en tu jardín. Sin embrago, siempre podrás sembrarlo en una maceta y darles los cuidados necesarios durante esta estación.

Estos son los tres pilares básicos a tener en mente antes de ubicar la zona en donde los plantaremos. Advertido en estos aspectos, pasemos directamente al proceso de cultivo:

De ser posible elije una hijuelo que aún no tenga flores, esto origina que nuestra primera camada de ramilletes se extienda por uno o dos años más. Cava un hoyo de 6 centímetros de profundidad e introduce tu planta. Si las raíces de esta son exuberantes, tendrás que cavar un par de centímetros extra para que estas no se  asfixien en un reducido espacio.

Como sabes no importará mucho la calidad del terreno pero aun así la cubriremos de abono para surtirle de minerales extra. Ten presente que el drenaje de la zona debe funcionar de manera óptima pues podría echarnos a perder nuestra planta una vez llegue la temporada invernal. Riégalo solo superficialmente y comprime la zona en donde lo haz plantado para asegurar que nuestro hijuelo no vaya a doblarse.

5 Cuidados fundamentales 

1) Debemos regarlos solamente cuando estemos seguros de que la zona está completamente seca. Lo más adecuado es dirigirnos a inspeccionar el terreno para comprobarlo. Regar una vez cada tres días bastará para sus primeros meses. Una vez que alcance su etapa adulta puedes regarlo todos los días.

2) Poda aquellas hojas que se sequen con una tijera de jardín desinfectada. Así evitaremos que las hojas que rozan con estas se puedan también marchitar.

3) Cuando te percates de que empieza a crecer desmesuradamente, te recomendamos que compres sustrato rico en nutrientes y vitaminas. Así nos aseguraremos de que la venidera camada de flores prospere por un par de días más de las habituales por la naturaleza.

4) Durante la temporada invernal compra fertilizantes a base de ácidos para que le proporcionemos la fuerza necesaria para superar las bajas temperaturas.

5) Una vez haya alcanzado su etapa adulta, deberás separarlos para asegurarnos d que produzcan la cantidad de flores que queremos. Sácales uno o dos hijuelos y siémbralos aparte. De esta manera él por sí solo sentirá deseos de reproducirse y empezará a brotar gran cantidad de ramilletes.

Consejos y recomendaciones finales

– Generalmente suelen plantarse a inicios de la primavera para que al llegar el invierno ya se encuentren habituados a su nuevo hogar. Por ningún motivo lo vayas a plantar en el otoño o a inicios del verano pues será una causa perdida. Además, si logras que pegue, tardarán varios años en florecer.

-No dejes a merced de la fortuna al Geranio que plantaste en una maceta. Ten en cuenta que tendrás que abonarlo continuamente para renovar la cantidad de nutrientes que recibe.

– Puedes reproducirlo mediante esquejes una vez pasen dos años de haberlo sembrado. Selecciona el tallo más robusto y córtale los5 centímetros finales; déjalo reposar dos noches en agua y procede a plantarlo en la mañana.