Es común que todos los amantes de las flores busquen aquellas especies que poseen un amplio catálogo de colores. Todos deseamos ver a nuestro jardín coronado con una selecta paleta de tonalidades para dar un aspecto agradable y llamativo a nuestro frente. Son buscadas especialmente aquellas plantas cuyas flores otorgan un aspecto que se acercan casi al artificial, las cuales solo te percatas de que son naturales al sentir su textura.

La flor de Gerbera es precisamente una de estas. La gran variedad de tonos que poseen su amplio espectro de especies son muy demandados en la industria del cultivo. Como posee la capacidad de entrecruzamiento por material genético, podemos obtener un sinnúmero de colores que se diferencian por esos pequeños detalles que tanto amamos los que practicamos este entretenido arte.

A pesar de que requieren de un constante cuidado, todos los esfuerzos que le demos se nos serán recompensados cuando observemos en un par de meses sus primeros ramilletes de flores. Estos, aunque no brotan en abundancia, tienen la particularidad de que duran a lo largo de varias semanas. Si planeas agregar flores de Gerbera a tu jardín, ven y acompáñanos a conocer cómo plantarlas de la manera más adecuada.

Plantación de Gerbera en tu jardín

Las plantas de Gerbera son unas de las más caprichosas a la hora de su cultivo y mantenimiento. Su crecimiento y desarrollo dependerán en gran medida de los cuidados que les proporcionemos llegando a variar en tamaño, textura, floración y proliferación de acuerdo a diferentes factores que influyen en el conglomerado de la planta.

Por ello hemos seleccionado una serie de tópicos que debes seguir al pie de la letra dependiendo de los resultados que esperas obtener, toma nota de los siguientes aspectos:

  • Clima: La planta se adapta perfectamente a cualquier tipo de ambiente en el que se siembra. Pero su crecimiento variará en condición de la cantidad de luz, viento y lluvia que reciba. Te explicamos: 

– Luz: Si deseas que tu Gerbera crezca a niveles gigantescos, plántalas en un lugar en el que les dé la luz del sol directamente. Si quieres que se mantenga a una altura promedio, sitúalas mejor en una zona de semisombra.

– Viento: La cantidad de ramilletes que produzcan estarán condicionados por las corrientes de aire que reciba, si deseas que sean abundantes, sitúa a tu planta cerca de un muro o una pared que la resguarden de los azotes de los vientos.

– Lluvia: El grosor de las hojas, tallos y flores están influenciados por el agua que recibe. Esta la puedes controlar con el riego diario pero no podrás hacer mucho durante las estaciones de lluvia. Toma precauciones y cúbrelas si la estación invernal es considerablemente más fuerte en tu zona local.

  • Terreno: El segundo punto a tomar encuentra es el terreno. Debe contener un cierto toque de componentes ácidos para que crezcan saludablemente. Procura, asimismo, que el suelo que elegiste sea más bien suelto y evita aquellos en donde la tierra se compacte.
  •  Drenaje: La razón de plantar a nuestra Gerbera en un terreno suelto es que favorecerá al proceso de drenaje. Las Gerberas son sensibles cuando reciben mucha agua llegando a posponer su floración cuando se le riega demasiado. Por ello debemos asegurarnos de que el suelo no almacenará agua para evitar todos estos problemas. 
  • Espacio: Si has decidido seguir nuestras indicaciones para que la Gerbera crezca en abundancia, debes situarlas en un lugar en donde no entorpeceremos su crecimiento. Las plantas pueden extenderse tanto como el espacio se lo permita, elige una zona amplia para ello.

Estos son los aspectos a tomar en cuenta más importantes antes de ilustrarte en el proceso de cultivo, tomado nota de todo lo anterior, continuemos sin demora sobre su correcto cultivo:

Primero te decimos que es igual de efectivo la multiplicación por esquejes o hijuelos al plantado por semilla. Todos estos procedimientos, si se efectúa los cuidados necesarios, por lo general terminan prosperando en una planta. Pero probaremos en esta oportunidad sembrarlos mediante hijuelos porque son ligeramente más efectivos.

Elige para ello el que posea mayor número de raíces. Si tu ejemplar tiene más de 4 hojas, quítalas con la mano para estimular que pegue con más facilidad. Si has comprado u obtenido tu hijuelo por la noche, déjalo en agua y elije mejor plantarlos apenas salga el sol. Dispone, asimismo, de la primavera como estación para proceder a su plantaje.

Cava agujeros de no más de 5 centímetros de profundidad. No debes plantarlas más allá del nacimiento de sus raíces porque es posible que su tallo se pudra. Introduce la Gerbera en el agujero, cúbrelas y riega abundantemente con agua.

Cuidados de la planta de Gerbera

Cuando ya has concluido el proceso de plantaje, es hora de que conozcas cómo debes protegerlas y cuidarlas para que se desarrollen apropiadamente, presta atención a lo siguiente:

  • Riego: Debes proporcionarle un riego constante durante sus primeros meses de vida. Al regarlas 3 veces al día nos aseguraremos de estimular y activar sus raíces para que comiencen a absorber minerales.
  • Abono: Notarás que no has agregado abono cuando realizaste su plantaje. Y es que se le deben otorgar todos los nutrientes luego de 1 año de haberlas sembrado. A partir de esta fecha, podrás renovar el sustrato del suelo 2 veces por año.
  • Poda: Seguramente sabrás que para estimular su crecimiento y floración es indispensable podar una mata. Las plantas de Gerbera no son la excepción, para promover estos dos aspectos tenemos que podar nuestro espécimen 2 veces al año.

Control de plagas y enfermedades

Generalmente el único problema que tendremos con las flores de Gerbera son los ataques de insectos. Estos, atraídos por lo llamativo de las flores sumado a los olores que estás expulsan, se ven condicionados naturalmente a habitar entre sus tallos.

Pero que habiten en nuestro planto no es el problema, el problema es que se alimentan de las flores cuando estas recién empiezan a salir. Para evitar estos inconvenientes, debemos vigilar a diario entre todos sus costados si algún insecto ha caído presa de sus encantos. De ser así, lo retiraremos manualmente. Si se trata de una colonia no tendremos más alternativa que regarlos con insecticida ¡Pero cuidado! Procura no excederte pues las hojas y flores podrían secarse.

Consejos y recomendaciones finales

  • Podrás sacarles hijuelos solo a partir de los 3 años de haberla plantado para evitar estropear a la planta.
  • Retira manualmente a las flores que se hayan secado para prevenir que las demás se sequen.
  • De igual manera, retira las hojas secas periódicamente para otorgarle un aspecto más agradable a la vista.
  • Puedes plantarlas también en macetas para adornar un escalón, un rincón o como centro de mesas en tu sala.