La mayoría de las flores suelen durar solo un par días. Tendremos suerte de encontrar plantas que nos maravillen con sus ramilletes por unas cuantas semanas. Por esta razón, los que se dedican al arte de la jardinería siempre están buscando aquellas matas cuyas flores se extiendan a lo largo de un par de meses y, sobre todo, que posean colores llamativos.

Es por ello que las personas que se están iniciando en la jardinería no conocen muy bien cuáles son estas plantas. Suele ser muy difícil encontrarlas y la mayoría de ellas se adaptan solo a un clima en específico. Para remediar esto, el día de hoy te hemos traído un apartado en el cuál descubrirás a una de las plantas menos conocidas y de cuyas propiedades más de uno se sorprenderá: La Zinnia.

Es increíble que una mata que produzca flores tan duraderas pase desapercibida, estas suelen extenderse a lo largo de dos meses y sus cuidados son relativamente sencillos. Debido a su variedad de colores y formas, tendremos un amplio margen de elección a la hora de decidirnos por una de ellas. Sigue leyendo si quieres conocer más de la Zinnia y de su correcto cultivo.

Plantación de flores de Zinnia

Ya hemos revelado un poco algunas de las características de esta planta, pero, para ampliar tus conocimientos de ellas, te hemos traído sus cualidades más sobresalientes:

  • Tallos fuertes y resistentes: En comparación con otras flores, la Zinnia poseen sus tallos reforzados con cerdas que le otorgan una dureza peculiar. Debido a ello, son especialmente resistentes a las ventiscas fuertes. Esto nos resulta ideal para conservar sus ramilletes.
  • Tamaños variados: Hay dos familias principales de esta flor: las Microfilias y las Macrofilias; las primeras solo crecen hasta los 45 centímetros, las segundas pueden alcanzar el metro y medio. Como vez, puedes optar por la que más se ajuste a tus gusto a al estilo de tu jardín.
  • Floración estacional: Sus flores suelen abrirse a finales de verano y perduran hasta bien entrado el invierno. Pero siempre hay alguna que otra planta que le dé por florecer en primavera, aunque no es usual, no nos sorprendamos si esto llegase a ocurrir.
  • Posibilidad de sembrarlas en macetas: A diferencia de otras plantas, la Zinnia puede florecer en pequeños materos con mucha facilidad. Es más, es posible que lo hagan con tanta intensidad como lo hacen las plantadas en el jardín.

Ya te hemos ilustrado en sus principales atributos, ahora pasemos a detallarte las previsiones que debes considerar antes de proceder  a plantarlas:

  • Terreno: Tendrás que ser muy cuidadoso en este punto; si las vas a plantar en el interior, debes elegir sustrato para plantas de sombra. Si, en cambio, las plantarás en tu jardín, compra sustrato para plantas de exterior. Lo importante es que lo combines con un puñado de arena y tierra.
  • Drenaje: La Zinnia, si queremos que nos florezcan en abundancia, no deben recibir mucha agua. Para prevenir esto, debemos asegurarnos que el suelo no acumule excesivo líquido. Coloca en el fondo del matero un trapito de tela para absorber el agua. Riega a fondo todo tu jardín para percatarte qué sitios tienden a acumularla.
  • Luz: Deben recibir al menos 5 horas de luz diaria. Lo ideal es que reciba los rayos solares de manera indirecta. Elije una ventana o un escalón en donde estés segura que estos llegarán si tiene en mente sembrarlas en una maceta.

Ya que estás prevenido en todos estos aspectos, procedamos a plantarlas: Seguramente habrás notado que hemos insistido con el cultivo de la Zinnia en macetas. Y es que primero debemos sembrarlas allí y, luego de un par de semanas, ya podremos trasplantarlas a nuestro jardín. Debes elegir el hijuelo que posee pocas hojas, evita, también, las que posean flores o ramilletes abiertos. Elije un matero de plástico que sea considerablemente hondo. Aunque los de barro suelen ser más presentable, estos tienden a acumular mucha más el agua, por esta razón debemos evitarlos. Coloca el pedazo de tela que te hemos dicho y empieza a crear capaz de abono, arena y tierra; hazlo en este orden para que sus raíces se beneficien en primera instancias de sustratos diferentes.

Distribuye las raíces de manera uniforme en la maceta y cúbrelas con tierra procurando que esta no sobrepase tres dedos del tallo. Riégalas abundantemente y ¡Listo! Ya tendrás tu primera planta de Zinnia cultivada. Puedes plantar tantas como quieras siempre y cuando te comprometas con sus cuidados.

Cuidados de las flores

  1. Inicialmente debes regarlas solo cuando el terreno esté completamente seco. Introduce un palito de naranja para confirmar que este lo está. Normalmente lo deberás hacer 3 veces por semana.
  2. No olvides situarlas en un lugar en donde les dé la luz solar. Si no reciben la suficiente sus flores no serán tan coloridas y la planta crecerá muy lentamente.
  3. A partir de las 6 semanas ya podrás proceder a plantarlas en tu jardín. Cava agujeros de unos 8 centímetros y trasplántalas temprano por la mañana. Una vez hecho esto, puedes regarlas a diario.
  4. Cámbiale el sustrato del terreno 2 veces al año para promover que sus ramilletes sean más abundantes.

Control de enfermedades y plagas

Hay unos cuantos insectos que adoran devorar nuestras Zinnia atraídos por su olor y color. Deberás estar en guardia ante los siguientes:

  • Hormigas: Suelen anidar al pie de sus tallos y construyen sus túneles a lo largo de sus raíces. Esto ocasiona cámaras de aire vacías en donde estas no pueden absorber los nutrientes del suelo. Riega insecticida en sus madrigueras para deshacerte de ellas.
  • Orugas: El terror de todo amante de las plantas. Si te descuidas en una noche pueden devorar la mitad de tu Zinnia. Debes estar atento y revisar posibles hojas comidas de tu mata. De divisar una, apártala muy lejos usando tus guantes de jardín.
  • Escarabajos: Resultan muy peligrosos pues devoran lo más preciado de tu planta: sus flores. Como suelen tener colores muy llamativos no deberás tener problemas en percatarte de su presencia. Rocíalos con un poco de insecticida para deshacerte de estos molestos inquilinos.

Consejos y recomendaciones finales

  • No arranques sus primeros ramilletes para usarlos como decoración. Lo ideal es que esperes hasta la segunda camada para ello.
  • Mantén siempre desyerbada la zona del nacimiento de su tallo. Así te asegurarás de que ella solo esté recibiendo las vitaminas del suelo.
  • Si decidiste conservarlas en la maceta, deberás cambiarle el sustrato 3 veces al año.