Las flores del Lirio son valoradas por su gran tamaño, lo llamativas que son y a menudo resultan ser muy fragantes. Estos bulbos son fáciles de crecer y requieren de un cuidado mínimo, siempre y cuando se planten en el lugar adecuado. Aprende todo lo que necesitas saber para mantenerlas en tu jardín personal.

Por su facilidad para crecer en casa, bien sea en un ambiente naturalista o formal, los Lirios surgen bien en contenedores, además aportan un toque delicado a cualquier decoración. Al mezclar cuidadosamente especies de florecimiento temprano, medio y tardío en el jardín, podrás disfrutar de estas magnificas flores de primavera durante un buen tiempo.

De las nueve divisiones de clasificación; la especie asiática y oriental son las más populares entre los jardineros. Los Lirios asiáticos son los primeros en florecer, así como también son los más fáciles de cultivar.

Por otro lado, estos híbridos asiáticos presentan una gama de colores que incluyen blanco puro, rosa, naranjas, rojo y amarillo. Alcanzan una altura de 1/2 metro hasta los casi 2 metros. El cultivo intenso que ha tenido el Lirio asiático ha ido disminuyendo en gran parte su fragancia.

De igual manera, los híbridos orientales son aquellos que florecen entre mediados y finales del verano, justo cuando los del tipo asiático comienzan a desvanecerse. Al contrario de los asiáticos, los orientales crecen de medio metro hasta los casi tres metros de altura siendo una opción sorprendente para cualquier jardín.

Adorados por su fragancia que se intensifica al caer la noche, los Lirios orientales producen masas de enormes flores blancas, rojas, rosadas o bicolores. Cortadas para la decoración se encargarán de colmar cualquier habitación de gran tamaño con su delicioso aroma.

Plantación de Lirio

Los Lirios traerán belleza, color y fragancia a tu jardín por muchos años. Sólo requieren ser plantados en el lugar correcto y cubrir sus necesidades simples. Necesitan de un período frío y latente por lo tanto evita establecerlas en climas extremamente cálidos.

Antes de comenzar con la siembra es importante que tomes en cuenta algunos detalles que marcarán la diferencia entre un Lirio normal y uno realmente hermoso:

  • Selecciona un sitio con tierra que drene muy bien.
  • Ubica un sitio que recibe pleno sol.
  • Afloja el suelo a una profundidad de 30cm-40 cm.
  • Utiliza moho de hojas o materia orgánica para enriquecer el suelo y favorecer un buen drenaje.

Una vez que tienes un conocimiento previo de la preparación que necesita el suelo para optimizar el desarrollo de un buen Lirio, es momento de poner manos a la obra. Para sembrar, pon a prueba el siguiente método:

  • Siembra los bulbos durante los meses de otoño.
  • Cava un agujero de 2 a 3 veces más profundo.
  • Establece en bulbo en el agujero con su parte puntiaguda hacia arriba.
  • Deja un espacio a una distancia igual a tres veces su diámetro
  • Llena el orificio con tierra y tápalo suavemente.
  • Agrega agua a fondo.

Cuidados de la flor

Aunque parezcan ser exigentes, los Lirios en realidad son muy fáciles de cultivar. Afortunadamente crecen bien a pleno sol, parte de sol e incluso bajo un poco de sombra. Entre los cuidados generales se incluyen:

  • Durante el crecimiento activo, agrega agua libremente. Especialmente si no es época de lluvia donde vives.
  • Mantenlos abonados para las raíces estén siempre frescas. El suelo debe sentirse húmedo pero no empapado.
  • Aplica fertilizante líquido de alto potasio cada dos semanas desde que comienza la primavera hasta seis semanas después de su floración.
  • Deja el follaje hasta que se torne marrón. Esto es importante para que almacene energía para la temporada de floración siguiente.
  • Reduce los tallos muertos a finales del otoño y principios de la primavera.
  • Durante el otoño retira todos los tallos y hojas que se noten deteriorados.

Plagas o enfermedades

Debido a que poseen un alto contenido de azúcar, una gran cantidad de insectos, enfermedades y hasta animales pueden poner en peligro tu cultivo. A continuación compartimos contigo las plagas y enfermedades que con frecuencia impiden un desarrollo adecuado.

  • Larvas y escarabajos: se alimentan de las hojas de los Lirios. Dejan pequeños agujeros que la terminan debilitando.
  • Hongos: afecta directamente las hojas, dejando manchas blancas en ellas. Es causado por la humedad excesiva así como las temperaturas cálidas.
  • Conejos, ardillas y marmotas: pueden comerse las plantas enteras. Si tu zona está poblada por estos animales considera una jaula de alambre para los bulbos.

Los siguientes controles resultan eficaces para las plagas y enfermedades:

  • Pulveriza las plantas con insecticidas de contacto y sistémicos.
  • Cubre el suelo con un insecticida de suelo para eliminar las larvas madura que se encuentran debajo de la superficie del suelo.
  • Elimina los escarabajos con la mano.
  • Destruye los grupos de Lirios que muestren infección grave.
  • Elimina los hongos con un rocío de bicarbonato de sodio con agua semanalmente.
  • Aumenta la circulación de aire.

Consejos y recomendaciones

Aunque no lo creas los Lirios han engalanado los jardines en varias partes del mundo durante más de 3.000 años. A medida que experimentas con este tipo de planta, enorgullécete al saber que formas parte de una tradición que se remonta a muchos años.

Para mantenerlos de la manera que se merecen, toma en cuenta los consejos finales que a continuación compartimos contigo:

  • La mayoría de las variedades prefieren un suelo que vaya de ácido a neutro. Aunque otras podrían desenvolverse mejor en cal o en suelos alcalinos.
  • Asegúrate que después de una buena lluvia el suelo seque rápido. El agua atrapada debajo de las escalas puede pudrir el brote.
  • Para obtener una buena floración, los Lirios necesitan al día de 6 a 8 horas de luz solar directa.
  • La siembra profunda alienta el desarrollo del tallo y a mover las raíces para estabilizarla. De esta manera también se elimina la necesidad de utilizar estacas para aportar soporte.
  • Para un buen efecto visual planta los bulbos en grupos de 3 a 5.
  • Mantén húmedo durante el invierno.
  • Aplica una capa fina de compuesto cada primavera.
  • Utiliza estacas para los Lirios que se tornan muy altos.
  • Divídelas cada 3 a 4 años a medida que el nuevo crecimiento aparece durante la primavera. Levántalas y divídelas en grupos puedes replantar usando compuesto.
  • Las plantas complementarias que pueden estar a su alrededor son las anuales o perennes de bajo crecimiento. Asegúrate que no alberguen babosas, por lo tanto evita sembrar junto a los Tulipanes.