aligustre

Las plantas no solo funcionan como instrumentos ornamentales para decorar a nuestro jardín. Las variedades que se presentan  a modo de arbusto son indicadas para proteger a nuestro hogar de manera natural. Con un par de cuidados podemos darle la respectiva forma de muro y así lograr embellecer el frente de nuestra casa.

El arbusto de Aligustre, además de cumplir esta función, también es una planta que produce sus respectivos ramilletes de flores. Solo imagina tu jardín resguardado por un escudo natural y que, además de ello, engalane tu espacio por las maravillosas flores que brotan de él. Puedes elegir entre una amplia variedad de 50 especies que se adecuarán por completo a tu zona.

Sus flores suelen ser bastante olorosas lo que les otorga un punto extra para inclinarse por su elección. La mayoría de sus especies no suelen crecer más de los 2 metros de altura por lo que resultarán ideales pues no alcanzan este tamaño hasta llegar a los cinco años de edad. Si te hemos convencido lo suficiente, acompáñanos en el siguiente viaje en donde te ilustraremos sobre todo lo respectivo a su corriente cultivo y los cuidados necesarios que ameritan para su crecimiento.

Plantación de los arbustos de Aligustre

La mayoría suelen inclinarse por estas plantas pues no requieren de excesivos cuidados ni mantenimientos. Sus flores color banco se mezclan perfectamente casi con cualquier tipo de frente de las casas. Antes de pasar a detallarte su adecuado cultivo, pasemos primero a unos puntos previos a tomar en cuenta:

  • Clima: Es una planta algo caprichosa a la hora de habituarse a climas muy fríos o muy calientes. Trata de plantarlo alejado de la estación invernal para que, cuando esta por fin llegue, esté habituado a las condiciones climáticas de lugar. Elige una zona que no le dé el sol directamente en horas en donde este se encuentra en su punto máximo.
  • Suelo: Uno de los motivos principales por los que lo vemos casi en cualquier lugar, es su don característico de habituarse casi a cualquier tipo de suelo. Ya sea aquel que presente una superficie arenosa o arcillosa él terminarás adaptándose a estos. Sin embargo, para otorgarle nutrientes extras, lo mejor será que compremos una bolsa de abono en el vivero más cercano.
  • Drenaje: Que se adapte a cualquier tipo se terreno no quiere decir que suceda lo mismo con su drenaje. Mucha agua puede originar que se retrase su proceso de crecimiento. Par ello, asegurémonos antes de plantarlo que la zona que hemos elegido tenga su respectivo drenaje, si no es así, mejor busca otro sitio que cumpla con este punto
  • Espacio: Como ya sabes, el Aligustre crece a modo de arbusto. Debido a esto, tenemos que situarlo en un lugar en donde no hayan obstáculos que entorpezcan su crecimiento. No veas el tamaño que tiene ahora sino el que tendrá en un par de años. Medita bien en este punto para que no vayas a desilusionarte en el futuro.

Ahora que ya estás al tanto de todo lo relacionado con los aspectos previos a tomar en cuenta, pasemos inmediatamente a conocer cómo plantarlo de manera más adecuada:

Puesto que es una planta muy maleable, puedes probar tanto la multiplicación por esquejes, como cultivarlo directamente de un hijuelo. No te recomendamos que pruebes sembrándolo por semillas pues es un poco más complicado que los primeros dos métodos. Luego de que ya hayas seleccionado el lugar, cava con tu pala un agujero de unos 9 centímetros de ancho por 7 de profundidad. Haz tantos agujeros como hijuelos o esquejes dispongas.

Para asegurarnos de que estos no se entorpecerán mutuamente, dispón una distancia de al menos 70 centímetros. La distancia puede variar dependiendo de la especie que hayas elegido, consulta con vendedor cuál de ellos haz elegido.

Riga meticulosamente el lugar y ponlos en los agujeros cubriéndolos con el abono que ya te hemos recomendado comprar. La razón de regarlos antes es que durante los primeros tres días no los vamos a regar para dejar que se acostumbren a su nuevo hogar. Si haz sembrado esquejes deberá dejar transcurrir una semana para ello; tengamos en cuenta que debemos esperar a que le proliferen las raíces.

Respectivos cuidados y mantenimientos del Aligustre

No es una planta que requiera de mayores cuidados que una planta común. Puede resolvérselas muy bien por su propia cuenta. Sin embargo, para motivarlo a hacerlo de la mejor manera, tengamos presente los siguientes 3 aspectos:

1) Una vez que hayan transcurridos los primeros tres días de haberlo plantado, podemos proceder a comenzar su habituado riego; hazlo cada dos días evitando hacerlo aquellos en donde haya llovido. Lo ideal es hacerlo pasados las 6 de la tarde.

2) Para estimular su producción de flores, podemos estimularlo suspendiéndole el riego a principios de enero. Lo regaremos solo una vez a la semana hasta que llegue la primavera y, a partir de allí, retomaremos su acostumbrado riego. Esto bastaría para que produzca el doble de ramilletes del que nos tiene acostumbrado.

3) Para evitar que alguna enfermedad lo infecte lo abonaremos una vez año a principios de otoño.

Control de plagas y enfermedades

Si no has tenido suerte y alguna plaga ha empezado a invadir a tu preciado Aligustre te traemos la efectiva solución. Por ser un arbusto que despide un agradable olor, puede verse atacado por algún que otro insecto. Rocía insecticida solo en el lugar en donde visualices que estén, para evitar que vuelvan a tacarlo vigílalo constantemente.

La oruga es uno de sus mayores enemigos. No te olvides revisar entre sus ramas pues acostumbrar a anidar entre sus tallos. Tres o cuatro de estas se comerán más de la mitad de tu apreciado espécimen en solo un par de días. Para prevenir esto, mejor ten siempre a la mano un tarro de insecticida.

Consejos y recomendaciones adicionales

– Dale la forma que desees siempre y cuando no te excedas en la cantidad de tallo que cortes. Dos podas año serán más que suficientes para controlar su crecimiento. Si abusas de esto, no ganarás más que lograr que se seque y no vuelva a crecer.

-No cortes sus flores una vez que se hayan secado. Estas suelen duran unas cuanta semanas y se caen por sí mismas casi inmediatamente que se han secado. Es un error común pero esto podría generar que no vuelvan a salirles más.

-Elige el otoño tanto para su siembra como para sacarle algún hijuelo. Si deseas probar suerte cultivando alguna de sus semillas, también elige esta prolífica estación para ello.