cuidados de Ficus Pumila

El Ficus pumila es una planta familia de las moráceas originaria de China, Japón. Es mundialmente conocida debido a que al ser rastrera, posee una naturaleza que le permite crecer adherida en muros y paredes; y que además es fácil de mantener.  Por esta razón a muchas personas les gusta utilizarla para la decoración de sus hogares y sus jardines, además de otros lugares como hoteles, clubs…

Se puede decir, que de los Ficus, es la más utilizada con fines decorativos. Esta planta posee hojas muy pequeñas de forma acorazonada, llegando a medir hasta 3 cm en la etapa de adultez de la planta, es decir; en sus primeros meses de vida son mucho más pequeñas. Son de color verde oscuro y en algunas variedades pueden ser color blanco o amarillo.

Sus flores son bastante pequeñas, y generalmente no se notan. Posee  un fruto que a pesar de no ser de uso común, por su característico mal sabor, es utilizado para fines culinarios en Taiwán, donde aplican la técnica de secado al revés para su consumo; y en Singapur, como jalea de hielo.

Es mundialmente conocida de muchas maneras, algunas de ellas son:

  1. Ficus Trepadora
  2. Ficus Rastrera
  3. Ficus Tapizante
  4. Ficus Enano
  5. higuera trepadora
  6. Ficus de China
  7. Enamorada del muro…

De seguro algunas ves has visto esta maravillosa planta, ya sea en un muro, o colgando de una maceta. A pesar de no ser de rápido crecimiento, vale la pena esperar un poco. Te invitamos a seguir leyendo para que aprendas cómo cultivarlo y cuidarlo, y así poder presumir de un hermoso jardín.

Plantación de Ficus Pumila (Ficus Repens)

cuidados de Ficus Pumila

Para obtener una nueva planta, se puede utilizar dos técnicas diferentes. Pero ambas deben ser realizadas durante el verano. Estas son el Esqueje y Acodo.

  • Esqueje: Es muy fácil de realizar. La mayoría de personas lo utilizan en sus jardines. Consiste en seleccionar una pequeña rama joven de una planta adulta y  sembrarla a una profundidad relativa a su tamaño. Posteriormente a esto se debe rociar.
  • Acodo: Es un poco más complicada pero igual de efectiva. Es muy similar al Esqueje, con la diferencia de que el tallo se mantendrá unido a su madre. Es decir, no se cortará.

Lo que se hace, es seleccionar un tallo flexible y joven de la planta madre, y luego plantarlo junto a ella aplicando un doblez; el cual se mantendrá sujeto con un alambre. Al cabo de tres meses la planta estará lista para ser cortada y posteriormente su trasplante a una maceta.

Cuidados de la planta

Una vez hayamos reproducido la nueva planta, será necesario darle cuidados esenciales para su desarrollo y crecimiento exitoso. Además, también depende del empleo que se le quiera dar como  planta decorativa de interior (o exterior).

  • Temperatura y ambiente:   Esta planta recibe muy bien la luz solar parcial. Que no sea directa ni demasiado intensa, ya que se secaría. El clima apropiado es el tropical o cálido. Es sensible a temperaturas demasiado bajas por un tiempo prolongado; bajo estas circunstancias podría perderse por completo.
  • Suelo: Respecto al tipo de suelo, no es muy exigente. Sólo necesita un suelo con un buen drenaje, donde no corra el riesgo de contraer humedad excesiva, ni mucho menos encharcamiento. Su sistema radicular (raíces) son muy sensibles y podrían llegar a la pudrición. Agradece también suelos fértiles.
  • Poda: Con la poda adecuada se podrá guiar su forma, y responderá de buena manera. Se recomienda recortar las puntas de las hojas y las raíces en su primera etapa, de ésta manera se estimula su crecimiento; que de por sí, es relativamente lento. Periódicamente se deberá recortar sus raíces cuando estén demasiado largas.

Una vez adulta la planta, es recomendable podar cada dos años en primavera.

  • Riego: El suelo debe mantenerse constantemente húmedo (no en exceso). Sin embargo, no es un cuidado primordial. Esto quiere decir que si no siempre se mantiene húmedo, la planta no sufrirá demasiado. Sin embargo, es mejor prevenir y mantenerla ligeramente húmeda. Sólo recuerda nunca dejar que se seque.

En tiempos de lluvia, no será necesario regar frecuentemente; debido a que la naturaleza misma se encargará de hidratar la planta. En este tiempo, sin embargo, podría regarse una vez cada una o dos semanas.

Durante el verano será necesario regarla cada dos o tres días. 

Plagas y enfermedades de Ficus Pumila 

plagas de la Ficus Pumila

Si no se da un cuidado adecuado, podría haber consecuencias que afectan nuestra planta.  La sequía, por ejemplo, causada por la falta humedad o tiempos prolongados bajo solar directa; esto podría facilitar el desarrollo de algunas plagas. Estas son la araña roja y coleópteros.

  • Araña roja: Es un ácaro color rojo de diminuto tamaño, producido por la sequía y escasez de humedad. No puede ser percibido por el ojo humano. Sin embargo, sus telarañas (que forme entre tallo y hojas) puede que puedan observarse con mucha atención.

Es una de las plagas que puede atacar la mayor variedad de plantas, por esta razón también es una de las más recurrentes.

Se puede notar su presencia cuando las hojas presentan pequeños puntillos amarillentos, o cuando se empieza a doblar. En este punto, la planta está sufriendo.  Finalmente, las hojas podrían secarse por completo y perderse.

Se posan en las hojas para alimentarse de la savia de la planta. Si quieres estar seguro de su presencia, puedes mirar en la cara inferior de las hojas con una lupa.

  • Coleópteros: Son insectos masticadores que poseen la mayor variedad en todo el reino animal conocido, incluyendo para sí, los hongos. También llamados escarabajos. Podría atacar las plantas de diferentes maneras, sobre todo cuando se presentan como larvas.

Los Filófagos, se alimentan de las hojas de las plantas causando daños en ella. Los rizófagos, por otra parte, se alimentan de su sistema radicular.

Las mariquitas, son una variedad de coleóptero que no actúa como plaga. Al contrario, se alimenta de pulgones y cochinillas. Ayudando así a la protección de las plantas.

Consejos y recomendaciones

Si vives en un lugar donde el frío invernal es muy fuerte o es prologando, considera si debería plantar el Ficus pumila.

Cada vez que se vea, eliminar las hojas secas, marchitas y dañadas.

Para un mejor y rápido desarrollo, se aconseja abonar cada dos semanas durante la etapa de crecimiento. Es decir, durante el verano, o bien la primavera.

Se recomienda realizar pulverizaciones frecuentemente o rociar las hojas con agua para prevenir plagas como la Araña roja. Principalmente en el verano.