Cuándo y cómo plantar Avellanos

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Por Isabel Garrido

Cuando contamos con un amplio espacio en el frente de nuestro jardín, no podemos desperdiciar esta zona tan grande con sembrar solo un par de plantas distribuidas por aquí y por allá. Lo ideal es que aprovechemos el lugar para sembrar un arbusto o árbol que nos proporciones tanto sobra como vistosidad a nuestro hogar.

Pero, además de estos importantes beneficios, las razones son aún más fuertes cuando descubrimos que algunos especímenes nos pueden suministrar frutos comestibles que nos otorgarán diferentes provechos. A pesar de que su fruto es conocido, hoy aprenderás con nosotros a plantar a un árbol que es poco tomado en cuenta a la hora de cultivarlo.

Este arbusto cuanta con las propiedades acertadas para ser sembrado en nuestro jardín: solo crece hasta los 6 metros, posee un follaje tupido que muda y cambia de color cada 3 meses y por supuesto la frondosidad de su copa nos deleitará con una prolongada sombra. Si te hemos logrado animar para plantar este maravilloso árbol, continúa que en breve descubrirás cómo sembrarlo apropiadamente.

Plantación de los Avellanos

 

Para controlar tanto el crecimiento como el desarrollo de esta planta, es necesario ilustrarte en primera instancia de los factores que juegan un rol principal a la hora de que este nos termine pegando o no. Busca tu libreta de apuntes pues lo que te diremos es fundamental para que  su cultivo te prospere satisfactoriamente. Estos aspectos son:

  1. Suelo: Todo árbol se adapta muy bien a una gran variedad de suelo. Afortunadamente para nosotros las previsiones en este punto son mínimas; solo tendrás que asegurarte de que el sustrato en donde lo cultivarás no sea demasiado suelto. Lo ideal es que el terreno sea comprimido para que sus raíces soporten su estructura una vez alcance su tamaño adulto.
  2. Abonado: Para promover que desde joven reciba los nutrientes y vitaminas apropiadas, 3 semanas antes de plantarlo tenemos que preparar el terreno agregando abono, fertilizante y cualquier compuesto orgánico que deseches en la preparación de los alimentos. Debes dejarlo reposar por esta cantidad de tiempo para que el suelo asimile estos componentes de forma progresiva.
  3. Drenaje: En el mismo sentido, no son fanáticos de los lugares en donde el agua suele retenerse con facilidad. Por esta razón, dispón de una zona que cuente con el mejor drenaje del lugar. Si tu jardín no cuenta con este, puedes buscar a un especialista para que te instale en un par de horas tuberías que hagan circular el agua.
  4. Espacio: Ya te hemos dicho que estos arbustos pueden llegar a crecer hasta los 6 metros de altura. Por ello, deberás tomar las previsiones necesarias tomando en cuenta este aspecto para que ningún objeto obstaculice su crecimiento de manera infortunada. Procura elegir un lugar espacioso que le dé la oportunidad de desarrollarse a plenitud.

Proceso adecuado para plantarlo. 

  • Paso 1: Lo más difícil de plantar este arbusto será la elección de una determinada especie; La más utilizada es el Corylus Avellanna o Avellana común. Pero cuenta con otras 15 subespecies que varían de tamaño y de la calidad del fruto. Consulta en el vivero cuál de todos ellos tiene disponible y decántate por comprar uno.
  • Paso 2: Una vez que sepas cuál especie sembrarás, elige la que sea más saludable y el que cuente con menor número de hojas.  Evita aquellos con aspecto poco agradables aunque estos resulten más económicos; recuerda que parte de su aspecto adulto dependerá de cómo se ve en este momento.
  • Paso 3: Cuando llegues a tu hogar luego de adquirirlo, sumerge sus raíces en agua por 24 horas antes de proceder a plantarlo. Al otro día, de preferencia temprano por la mañana, cava un agujero de 15 centímetros de profundidad. Será más o menos profundo dependiendo del tamaño del espécimen. Pero lo ideal es la tierra cubra solo 3 dedos por encima de las raíces.
  • Paso 4: Ahora solo resta cubrirlo tomando en cuenta lo mencionado hace un momento. Procura compactar bien el terreno para que nuestro árbol no se vaya a desviar o torcer en un par de días. Riégalo con abundante agua y agrega además un poco de fertilizante líquido. De esta forma habremos sembrado apropiadamente la planta.

Cuidados respectivos de estos arbustos

 

cultivar Avellanos en el jardín

Pese a lo que uno creería, no requieren de prácticamente ningún cuidado. Como todo árbol, se las puede ver muy bien sin ayuda y sin intervención del hombre para mantenerse. Pero, para fomentar su desarrollo, debemos considerar estos 2 aspectos:

  1. Riego: Ya hemos mencionado que a estos árboles no les agrada mucho la humedad. Por esta razón, debemos regarlos solo cada 3 o 4 días dependiendo de qué tanta luz haya recibido en ese lapso de tiempo. También podemos optar por hacerlo solo cuando el terreno esté completamente seco.
  2. Poda: Es importante que lo podes 2 veces al año durante sus primeros 3 años de vida. Así, fomentaremos su producción de flores que, a la larga, se materializarán en frutos beneficiosos para nosotros.

Control de plagas y enfermedades comunes

A cualquier espécimen le suelen atacar las hormigas come hojas. Debido a los componentes químicos que estas liberan justo antes de florecer, es en esta temporada en que deberás estar más atento pues es precisamente durante este período que tiende a incrementar las colonias que hacen vida en ellos. Por esta razón, deberás tener siempre a la mano un poco de insecticida para eliminarlas si llegases a divisar que alguna de ellas merodea y mordisquea a tu arbusto.

Consejos y recomendaciones finales

  1. Puedes optar si lo deseas por sembrarlos primero en una maceta y luego trasplantarlos a tu jardín; si harás esto, procura que el matero sea de plástico para que no retenga tanta agua.
  2. Puedes consumir su fruto para combatir problemas como el estreñimiento, el colesterol y hasta la tensión alta.
  3. En épocas de heladas invernales severas lo ideal sería cubrirlo con una lámina por sus costados y luego taparlos con una lona, pues son sensibles a las bajas temperaturas.